Como aún me encuentro en un estado no ideal para ir a trabajar, he cultivado durante los últimos días (casi semanas diría) la utilización constante del aparato televisivo. Y como a la tarde si no es una novela brasileña que propone Telefé o Canal 9, lo único que hay son programa de farándula, dije bueno, vamos a ver. Ayer. Sí, ayer. Desde las 15 hasta las 22.30, tengo contabilizados que en los siguientes programa se habló de… “El escándaloso divorcio de la “Tota” Santillán y Fernanda Vives”. A ver: Intrusos, Los Profesionales, Tardes Informales (la versión invernal), Bien de Verano (aunque estemos en invierno), Convicciones, RSM, el programa de Beto Casella, La Previa... ¡Es que no hay otra cosa de la que hablar! Todos pasaron lo mismo y lo repitieron hasta el cansancio. Increíble que habiendo una actividad cultural y de espectáculos tan importante, se le dediquen horas enteras a conflictos tan efímeros. ¿O acaso interesa el divorcio de dos personajes de la farándula?