Un malo poco creíble
La televisión da para todo. Y justo cuando se pensaba que todo estaba dicho en la “caja boba”, Telefé reinventa personajes y crea características no exploradas. Eso pasó en Vidas Robadas. Los autores crearon la figura de Claudio Kurtz; jugaron desde los primeros capítulos con la idea de un malo supremo que maneja toda la organización mafiosa desde las sombras. Este villano, que hasta el malvado Astor Monserrat tiembla de miedo al nombrarlo, apareció. El malo al final fue Francella, por lo que tuvieron prestigio actoral y salieron del lugar común. El capocómico haciendo de malo dejó a los espectadores con la boca abierta. Una auténtica garantía para que durante el fin de semana no se enfríe la trama de “Vidas robadas” justo al final de la historia.

Comentarios
Increíble la escena esa!