Cumbio y el triunfo del no mérito
Excelente nota. El primer párrafo dice así: “La cuestión es así: gente poco valiosa, torpe, insignificante, inútil o llanamente idiota que de todos modos triunfa hay desde siempre. Desde actores con la expresividad de un cascote hasta músicos que llenan estadios con múltiples combinaciones de las palabras “nena” y “rock”, los artistas (o pseudo, si hilamos fino) que gustan pese a sus evidentes limitaciones existen desde tiempos inmemoriales y hay que tolerarlos aunque nos den urticaria, porque es materia subjetiva. Pero la cosa cambia cuando no hablamos de gente que tiene fama y fortuna pese a sus escasos méritos, sino precisamente debido a no tenerlos. “En la Argentina, una cámara y un blog hacen una estrella”, se titula la nota del NYT. ¿Son dos implementos tecnológicos, externos a ella, los únicos artífices de la repercusión de Cumbio? Y si no son esos, ¿cuáles son? ¿Qué sabe hacer Cumbio?“. Dejo las preguntas del redactor de la RS para que las contesten también ustedes.




¿Qué sale de la mezcla de Gran Hermano y Operación Triunfo? Ese heredero que debutó anoche y que no es ni una cosa ni la otra y además, intenta quedarse con lo mejor, lo más “sabroso”, morboso, atrayente y conflictivo de cada uno de estos realitys.
No siempre sucede algo así. Por eso está piola contarlo para todos. La soltera criticona que hace este blog en unos meses pasará al club de las casadas. Y bueno, son cosas que pasan.