
La vida es un largo camino que vamos recorriendo. En el transcurso de ese recorrido, uno va tomando decisiones importantes, va realizando cambios importantes y sobre todo va creciendo. Como en todo, cuando tomamos decisiones, que son importante y que cambiarán nuestra vida, esperamos que las personas que están alrededor (las mas allegadas, aquellas que uno “cree” importantes) estén o no de acuerdo con la decisión que se tomo, apoyen (como puedan y desde donde puedan). Pero algunas personas no tienen esa suerte. Y aquellas personas que uno creía importantes, te dan las espalda de la manera mas increíble que se puedan imaginar. No sólo no te apoyan, sino que no te preguntan nada…Y uno, aprende entonces que en realidad, la valoración que teníamos sobre esa persona, no es tal y entiende que si no fue capaz que acompañarnos y decidió “hacerse” olímpicamente el boludo, ya no confiaremos de la misma manera. Uno, aprende a los golpes, a hacer las cosas por si mismo.
Pero de repente, uno vuelve a tomar una decisión importante, y esta vez, ya con la experiencia previa, se lo comunica pero por el solo echo de comunicárselo, no esperamos nada de la otra persona. Pero como en esta decisión si está de acuerdo, ahora si quiere ser participe. Pero, sabemos que no es lo mismo. Sabemos que cuando uno esta herido, ya esta, no hay vuelta atrás. Esa herida, lamentablemente, la recordamos toda la vida, por mas que no queramos, porque así, son los sentimientos. Y a partir de ahí, se genera el conflicto y esa cosa entupida del otro de decir, sino me cuentan, no pregunto. Si no lo comparten conmigo es porque no les intereso… Toma el camino mas fácil, el de sentarse y decirle a todos (menos a los implicados) que no comparten las decisiones con él. Que él no quiere ver nada si total, la decisión ya esta tomada.
Es fácil hablar por detrás y es fácil quedarse en una postura. Pero estaría bueno también, que uno cada tanto, pueda hacer un mea culpa y pueda ver mas allá de todo, es decir, que esa persona pueda ver porque no vienen a decirme algo. Y hay que cuidar las palabras y actitudes que uno tiene con las personas, porque sabemos que cuando herimos a alguien con algo que dijimos la relación probablemente nunca volverá a ser la misma.
La vida es la realidad mas simple de todas…¿Por qué la hacemos tan difícil y tediosa a veces?