Borracheras
Quiero decir la posta: todos nos emborrachamos alguna vez. Si en realidad encuentran alguien que no se haya puesto un bit alcohólico digánlo, sino lean atento este post. Dicen que el alcohol es un lubricante social porque anula las inhibiciones. De cuando en cuando, una copita de más nos ayuda a hacer cosas que no nos animamos a hacer estando sobrias. Algunas cosas que la Revista Ohlalá! nos pone de tips:
Llamar a un ex
Así como los cigarrillos avisan que fumar es perjudicial para la salud, el celular debería traer una leyenda que diga: “Si bebe, no llame”. Cada vez que tomamos de más, las mujeres tenemos la misma compulsión: llamar por teléfono a un ex. Con el cerebro atontado por el vodka, creemos que confesarle nuestro amor a un viejo novio o a un compañero de trabajo es un acto de valentía romántica.
Imaginate: “Hoa Jaun, soy Patishia y sha shé que me dijiste que no más llamara pero to extrañi jaun y queiro que sepasmucho que anque nos vimos un vez pienso en vos y queiro tener todos uts bebes, te amo chauuuuuuuuu“. Pero al otro día, cuando nos acordamos de que ese ex nos dejó por una amiga o que ese colega está casado con la recepcionista de la oficina, esa sensación corajuda se transforma en un intenso deseo de mudarse de planeta.


