En estos tiempos en los que parece que estamos híper conectados con el mundo que nos rodea, tengo la sensación que nuestro nivel de desconexión personal es aún más alto que en las épocas en que no existía la TV o que había pocos teléfonos en las ciudades…Tenemos inalámbricos, celulares, iPhones, Blackberries, Palms, Internet en todos lados, TV satelital o por cable, Facebook…
Recibimos marejadas de información todos los días, mucha de la cual a duras penas podemos procesar sin angustiarnos o indignarnos. Las malas noticias vuelan en estos días, cual aviones siniestrados. Esto nos da la sensación de estar comunicados con todo el mundo, pero es solo ilusoria. La realidad es que nos cuesta mucho conectarnos con nosotros mismos y con los demás. Muchos seres viven angustiados o deprimidos, sin saber exactamente qué hacer para mejorar sus vidas. ¿Lo ves esto a diario?