Frase para compartir
“En el amor siempre hay algo de locura, y en la locura siempre hay algo de razón”
Friedrich Nietzsche
Friedrich Nietzsche

Celos: respuesta emocional, mental y conductual que surge ante la percepción de parte de la persona “celosa” de una amenaza externa que pone en peligro una relación personal importante con la persona “celada”. Estas relaciones personales pueden ser románticas o no románticas.
Pero, ¿por qué?
No hay una única razón. Como bien dice la definición es una “respuesta emocional” de una persona ante determina circunstancia. Aunque a veces, los celos ya son desproporcionados. Por eso, por aquello, por lo de allá, por lo del costado, todo genera una “respuesta emocional” y esa persona pasa de ser una celosa, a ser una amenaza.
¿Por qué una cintita roja?
La Cinta roja se debe colocar en la mano izquierda, ya que por la mano izquierda recibimos energía y por la derecha se entrega y la función de la cinta roja es filtrar energías.

No somos robots. No estamos automatizadas. Tampoco estamos para hacer determinadas cosas en un tiempo predefinido. Somos libres y hacemos todo a nuestra manera de ver las cosas. Somos diferentes. Distintas. Únicas. ¿Por qué debemos estar atadas a una situación, a un acontecimiento o a un horario, sino tenemos ganas? Todo comienza por decir que NO. Diferenciarse. Mostrarse negativa a la situación. No es complicado ni nada por el estilo. Y es entendible por parte de otras personas. Es la forma de ser que uno quiere detentar, mostrar y hacer notar. Cuesta. Siempre cuesta, pero cuando se logra, habrá tranquilidad. No hay que dejarse llevar por la masa. Hay que diferenciarse. Sino este mundo sería aburrido y monótono. Hay que hacer las cosas a la manera particular de cada una. ¿O no?

Chicas: encontramos la respuesta a tantas preguntas que nos hacíamos. Parece ser que la inteligencia de hombres disminuye ante mujeres bellas. La razón de esto puede ser que los varones usan un gran porcentaje de sus funciones cerebrales para impresionar a una mujer atractiva, de forma que les quedan muy pocas para realizar otras tareas. Así dice al menos, un estudio publicado en el diario El Universo de México.
Muy bueno el punto que se plantea y a pesar de que algunas de nosotras nos podemos considerar que no somos bellas, cuando un hombre se queda sin palabras es porque está profundamente enamorado de nosotras, ja!
¿Qué pensás de este estudio?

Pasaron tres días en total desde que me enteré de la noticia hasta que hoy vuelvo a estar en contacto con ustedes. La situación “oficial” que puedo decirles es que se borró la carpeta en la que estaba alojado “Tribuna Llena” en el servidor y que recién ayer se pudo volver a subir, y hoy volver al ritmo de los posts.
Aproveché y pedí un lavado de cara. Siempre con la misma temática: nosotras las mujeres y nuestra vida cotidiana. Quiero agradecer a toda la gente que a través del Facebook dejó su apoyo a este blog. Paso copia:
Guadys García López // José Di Bártolo // Caro Oliveto // Yasmin Giaconi // Luchi Blanco Moyano // Fiorela Calzoni // Juani Ruiz // Marcela Petrecca //Rosario González Muñoz // Lucía Hoya // Vanesa Acuña // Ximena Casale // Nati Mailland // Clara Di Bártolo // Ariel Perelman // María Corrado // Juan Pablo.
En fin, ya estoy de vuelta y a partir de mañana volverán los posts (y recargados!) En fin, logré mi objetivo: volví y fui millones
Dichos hombres y respuestas de mujeres
En las tareas hogareñas, hay que encargarse de: Es fundamental que sea independiente. Es muy sexy e interesante el hombre autónomo que hace de todo lava, cocina, limpia.
No deberíamos suponer: Nunca deberían suponer, básicamente. Porque ahí empiezan los malentendidos.
En una noche perfecta no debe faltar: Imaginación, un hogar prendido, chocolate y una medida de whisky.
El mimo ideal es: Que me cocine mi comida preferida, nos riamos a carcajadas y me acaricie el pelo hasta dormirme.
Nadie espera que tengamos el físico de Brad Pitt, pero al menos: Que no sueñe con ser Homero Simpson.
Odian cuando nuestros amigos vienen a casa y: Esperan ser servidos.
No lo intenten, nunca les vamos a creer cuando dicen: “No te llamé porque no te quería despertar”, o “Me quedé sin batería”, o “Me olvidé el teléfono en el auto”. Nosotras también lo hicimos.
Decir siempre lo que sentimos es: ¿Un milagro? Jajajaja, maravilloso.
Al menos es lo que dice Agustina Lecuna en la Revista Brando.
¿Algo para agregar?