Los gimnasios solo quieren facturar
Está bien se podría decir: son empresas con fines meramentes comerciales. Pero a veces uno no se pone a pensar que en esos lugares se podrían realizar otras cosas adicionales además de la mera “acondición física” del hombre o la mujer. ¿A qué me refiero?

Sabran que hay enfermedades derivadas directamente de trastornos alimenticios: obesidad, anorexia, bulimia… las mismas encuentran un lugar común en el “Gym”: bajar los kilitos de más, ponerse en forma, reducir cada vez más una cintura minúscula, etc, etc. Y los gimnasios, los dueños, los profesores, el personal, solo tiene en la meta el trabajo propio, no ven más allá y de esa forma se aparta la problemática. Yo lo veo a diario, y la verdad da pena pensar que solo desean facturar con un cliente más, un número más.
Se puede hacer el cambio y es posible, solo falta reglamentación en este aspecto y un poco de conciencia general de la sociedad. ¿Qué te parece?
Leyendo un poco distintos blogs, llegue al de Juan Pablo Meneses, en Clarín.com. Él realiza distintas 

Creo que todos tendríamos que ser protagonistas de este canal de comunicación que es tan valorado en todo el mundo y que muchas veces, acá, pasa desapercibido. ¿Por qué? No lo sé, pero tal vez es como se dice: “nadie es profeta en su propia tierra“.