Trataré de que este posteo tenga cierto grado de objetividad. Las empresas son un mundo aparte de la realidad. Se vive otra vida. Se respira otro aire. Hay otras reglas. Otros objetivos. Otras formas de poder. Cada una de ellas es distinta. Si alguna vez formaste parte de una empresa que tenga más de 20 empleados comprenderás lo que digo.
La cuestión se torna difícil cuando se hacen cosas incomprensibles o fuera de sentido común. De repente, sin darte cuenta, podría pasarte una multiplicidad de cosas. 1. Que te asciendan 2. Que te suban el sueldo 3. Que te “bajen” línea sobre un determinado tema 4. Que te bajen de puesto 5. Que te despidan. Lo peor de todo, es que de la noche a la mañana, todo puede ser posible. ¿Acaso no hay algo que se llama moral o ética laboral?
A mi entender, y el de muchas personas también, las empresas no conocen internamente el uso de estos conceptos, aunque si se muestran hacia la sociedad, son las primeras en enarbolar estas banderas. Si bien es cierto, que cuando ingresa en un lugar de trabajo, se ponen sobre la mesa las “reglas de juego”, también lo es que hay cosas que van y otras que no.
¿Trabajás en una empresa? ¿Cómo es tu día a día allí?