
¿Dónde conseguir hombres? Si la respuesta fuése tan sencilla creo que muchas de las mujeres tendríamos simplificada la vida, al menos, una parte de ella. Pero no es tan así. La vergüenza, el miedo, la falta de interacción social o la apatía por el sexo opuesto nos ponen una traba complicada de superar. Sin embargo, siempre hay un lugar donde nos podremos encontrar con nuestro príncipe azul (o al menos con nuestra pareja, para ser más realistas
)
Según una interesante nota de la revista OhLalá! “encontrarlo no depende de salir a buscarlo. Todo lo contrario: sólo abrir la mente, bajar un cambio y abocarte a sentirte bien. Definitivamente,es una cuestión de actitud”. He aquí una serie de lugares dónde hay que ir, si o sí:
FOR SPORT
Los ámbitos deportivos pueden ser un terreno de lo más fértil. El gimnasio, las palestras de escalada, las bicicleteadas, los maratones.
EL SÚPER
Cedamos de cuando en cuando la comodidad de la compra virtual. ¡A empujar el changuito como Dios manda! Suele haber tanto hombre dando vuelta por ahí. Y de paso, podés ir interpretando de entrada sus gustos y sus hábitos.
VÍA PÚBLICA
A levantar la mirada, muchachas, que la calle está llena de situaciones que pueden convertirse en oportunidades: desde viajar en un transporte público hasta hacer una cola o comprar algo en un negocio. Sólo se trata de captarlas y no dejarlas pasar.
INSIDE
Todo lo que tiene que ver con el bienestar interior lleva la implicancia de cierta filosofía de vida, y en ese sentido, las clases de yoga, las sesiones de terapias alternativas, los cursos de técnicas de respiración o hasta los talleres de cocina macrobiótica podrían ser instancias privilegiadas para encontrar un gran amor.
MOVIDA CULTURAL
La agenda artística está que explota: recitales al aire libre, encuentros de cine, presentaciones de libros copados, muestras de pintura, escultura o fotografía… eventos varios que son de lo más cool, nutritivos y pintorescos. Un buen lugar para conocer hombres con onda y con inquietudes.
TERCER SECTOR
Atenti a las actividades solidarias o aquellas que tienen algo de “militancia”. Cuando alguien trabaja voluntariamente por un objetivo que considera loable, pone en práctica sus valores. Además de ser una actitud humana interesante, es súper romántico. Así que: a hacer el bien ¡y mirar con quién!